ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA DE COLOMBIA

IMPACTO DEL NEOLIBERALISMO EN COLOMBIA

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El académico Fernando Guzmán Mora disertó sobre el tema del IMPACTO DE LAS POLÍTICAS NEOLIBERALES EN LA SOCIEDAD COLOMBIANA, presentación que fue comentada por el académico José Félix Patiño en el auditorio de la Academia Nacional de Medicina en febrero de 2017.

En artículos previos, ambos expositores habían expresado sus conceptos críticos sobre las modificaciones realizadas por las políticas neoliberales en la educación y en el ejercicio de la medicina. Curiosamente, este año hay cambios de políticas en los Estados Unidos, ya que habiendo sido este país el líder de la globalización y el propulsor de las políticas neoliberales del "Consenso de Washington", el nuevo presidente Donald Trump recurre al proteccionismo económico, poniéndole restricciones a las actividades empresariales capitalistas, que deben ante todo cumplir una función social en la generación de empleo, más que en el incremento en las utilidades y en el potencial redistributivo de los impuestos.

Paradójicamente, el gobierno comunista de la China, resulta ser ahora un defensor a ultranza de la globalización y de la liberalización del comercio (política neoliberal), pues gracias a su enorme capacidad exportadora (más que en el consumo interno) ha sido un país con crecimientos anuales increíbles. ¿Regulación o desregulación de las importaciones?

Ha dicho el académico Guzmán Mora:

El Negocio de la Medicina en un País que Juega al Neoliberalismo Las ideas neoliberales que han colonizado todos los sectores productivos de nuestros países latinoamericanos, también contaminaron con su veneno al ejercicio y la educación médica. Recordemos que basados en las teorías de Milton Friedman se plantea el retiro del estado de la producción de bienes y servicios, con el objeto de fortalecer el capital privado y en esta forma someter la producción a las leyes del mercado (oferta y demanda). El rendimiento del trabajo aumenta, desde el punto de vista del capitalista, basado especialmente en el abaratamiento de los de los costos de producción. La artesanía y la manufactura son completamente desplazadas por la industria pesada. La proletarización de la masa trabajadora conduce a la miseria absoluta a enormes cantidades de población. En el caso de los médicos, el abaratamiento de su formación y su salario son indispensables para obtener ganancias en el negocio neoliberal de la salud, con su monumental ejemplo de la Ley 100 de 1993, verdadera privatización de los servicios de salud encubierta bajo la bandera de una solidaridad que el Estado no se encuentra en capacidad de financiar. Lo anterior unido a todos los cambios económicos y sociales colocó a la profesión médica, de una manera irreversible, en un mercado con su propio sistema de precios y tarifas.

En el mercado que no constituye en realidad un sitio geográfico específico sino una institución social que opera a todos los niveles, se asignan los recursos, se brinda información permanente sobre el valor de las cosas y se fijan los precios de todos y cada uno de los bienes y servicios, incluyendo el trabajo de los médicos, que nos hemos convertido en un grupo más de ese mercado social. A ninguno de estos hechos somos ajenos los médicos.

En primer lugar, somos parte de la economía como oferentes de “salud”, entrando al mercado de productores de dicho servicio, con aplicación muy clara de las leyes de ofertas y demanda. Adicionalmente, nuestro “producto” se ha masificado en los últimos años. Por último, hemos perdido el control del manejo de la “industria de la salud”, que ahora se encuentra en manos de funcionarios que obedecen a un ética utilitarista, completamente opuesta a la que rige el ejercicio de la medicina.

Dejando todo en manos del mercado el desastre social que el neoliberalismo ha producido se refleja también en la educación médica. La libertad de oficio y el libre desarrollo de la personalidad, sumados a la liberación de la educación en manos de particulares, llevarán a un deterioro irreversible de la medicina colombiana. Se formarán médicos baratos, ejerciendo una medicina barata y de una calidad aún más barata. La buena medicina será testigo de su propio entierro. 

Por su parte, el académico José Félix Patiño ha dicho:

Se cambió el imperativo hipocrático por el mandato burocrático de los entes administrativos. Hay que modificar el modelo. No más registros a facultades que no cumplan con los requisitos mínimos El tema de la educación inquieta tanto al doctor José Félix Patiño como el de la salud. Para él, la proliferación de las facultades de medicina se debe a que "el Ministerio de Educación ha sido demasiado laxo en darles registro". Afirma que la formación que brindan la mayoría de las nuevas facultades tiene falencia en ciencias básicas, en la formación en ética y en humanismo.

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