ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA DE COLOMBIA

¿ESTUPIDEZ MÉDICA?

Visto: 54

En el Foro FacoElche (de oftalmólogos) se han hecho una serie de comentarios a un escrito muy duro de un abogado que nos hace reflexionar sobre nuestro sentido profesional.

El hilo lo empezaba José Antonio Gegúndez con las siguientes preguntas: ¿Cuál es la respuesta ética a estas verdades? ¿Cómo se hace el diagnóstico diferencial entre la bondad y la estupidez? Los títeres del arte de curar, marionetas de obras sociales, hospitales y sistemas de seguros de atención médica trabajan dónde y cómo pueden. Su responsabilidad social hace funcionar las instituciones y su irresponsabilidad personal los lleva a exponerse inútilmente. El día en que ellos, verdaderos médicos por vocación, dejen de pensar tanto en el paciente, en su capacitación profesional a cualquier costo, en las instituciones para las que trabajan, y tomen conciencia de lo mucho que arriesgan en cada acto médico, ese día la atención del país se paralizará. Todo abogado sabe que en este sistema perverso, tan carente de recursos, tan manoseado por inescrupulosos enriquecidos a costa de la salud, el médico es el “hilo fino” más fácil de cortar, el candidato ideal para exprimir, el ingenuo más liviano de sacudir para rescatar las monedas que llevan en los bolsillos.

Posteriormente el mismo José Antonio Gegúndez y tras varios comentarios hizo una reflexión que en cierta forma era contradictoria con lo manifestado por el ácido abogado. Sí que tenemos el arma más poderosa que existe para luchar contra el problema: tenemos el arma de “curar”, pero sobre todo tenemos el arma de la “humanidad y de lo que llamo la MBA = Medicina Basada en los Afectos”; sí, eso que ya está pasado de moda y que muchos de nosotros hemos perdido. Cuando un paciente se pone en nuestras manos, absolutamente compungido y preocupado por su enfermedad, hay algo en nuestra ciencia y arte médicos que ha de brillar y que nunca tiene que cambiar. Ese “algo” es lo que todos los pacientes, universalmente y de forma atemporal siempre desearán y necesitarán: nuestra ciencia, que ya tenemos y se nos presupone a todos, pero sobre todo nuestra cercanía de trato hacia ellos, nuestro cariño, comprensión, disponibilidad y, en definitiva, afecto y solidaridad con su enfermedad, verdadera y liberada de intereses económicos y personales de toda índole, nos harán triunfadores de una batalla que ya sobrepasó los límites de lo imaginable. Todo esto nos ha llevado a más de uno a una reflexión importante.

Yendo a lo práctico le pedimos a Luis Lu que nos comentara cómo está la situación en USA, país con muchas demandas médicas, y esto es lo que nos comentaba: Existen varios puntos importantes en cuanto a este problema de la Mala práctica. Hay que recordar primero que como humanos todos podemos cometer un error; que tal y como existen buenos médicos, los hay también menos buenos; pero también existen buenos pacientes, y aquellos que son malos, conflictivos, y algunos que buscan algún error.

Un estudio hecho y publicado por el NEJM en el 2011 mostró que revisando entre 1991-2005, los juicios fueron contra estos especialistas: • Neurocirugía 19.1% de ellos • Cirugía Toráxica-Cardiovascular 18.9% • Cirugía General 15.3% Usualmente hay dos grupos de especialidades, unos de alto riesgo (Emergency medicine, Neurosurgery, OB/GYN, Orthopedics, Radiology, Cardio); y los de bajo riesgo (Pediatrics, Psych). Pero no quiere decir que los de bajo riesgo paguen menos en un juicio, pues generalmente al final terminan pagando más. Al final se dice que el 100% de los que practican una especialidad de alto riesgo son enjuiciados, pero el 75% llega a un acuerdo. Al final de lo que se pague, 50-75% va para pagar abogados, “expertos” y gastos de la corte, por ello la cantidad de abogados millonarios. ¡Solo necesitan ganar uno o dos juicios!